La primera decisión es detener la exposición
Si se percibe olor a gas o existe sospecha de fuga, se debe interrumpir la actividad y evacuar el área. No se deben encender ni apagar equipos eléctricos, accionar interruptores, utilizar llamas ni realizar maniobras que puedan generar chispas.
Acciones inmediatas
- Retirar a trabajadores y clientes del área de riesgo.
- Evitar el ingreso de personas no autorizadas.
- No utilizar teléfonos dentro del ambiente afectado.
- Cerrar el suministro solamente si la válvula es accesible y hacerlo no implica exposición.
- Solicitar ayuda de emergencia desde un lugar seguro.
Qué no debe hacer el personal
No debe buscar la fuga con una llama, desmontar reguladores, mover cilindros ni intentar reparar colectores o tuberías. Tampoco debe reiniciar la cocina hasta que la instalación haya sido revisada y se autorice su utilización.
Revisión posterior
El diagnóstico debe contemplar cilindros, válvulas, reguladores, colectores, tuberías, conexiones y equipos de cocina. También deben revisarse ventilación, ubicación del almacenamiento y condiciones de operación.
Prevención para restaurantes
El establecimiento debe disponer de procedimientos internos de emergencia, personal informado, componentes adecuados y mantenimiento documentado. El diseño y la operación del sistema deben responder al consumo real de la cocina y a las exigencias aplicables al establecimiento.
Normativa peruana
Las instalaciones de GLP deben cumplir el reglamento correspondiente y las normas técnicas aplicables, entre ellas la NTP 321.123 y la NTP 321.121 según su campo de aplicación. Los requisitos adicionales pueden depender de la actividad, capacidad y condiciones del local.
Revisión técnica de cocinas comerciales
Podemos evaluar redes de GLP, bancos de cilindros, reguladores y puntos de alimentación para cocinas comerciales e industriales.